Imperdibles:

lunes, 15 de diciembre de 2008

Del tiempo y el espacio: el movimiento.

De Germaine Dulac:"...Despojar el cine de todos los elementos que le son impersonales, buscar su auténtica esencia en el conocimiento del movimiento y de los ritmos visuales, es la nueva estética que aparece en la luz de un amanecer próximo."

"Es posible que el cine, que adquiere tantas formas variadas, siga siendo también lo que es en la actualidad. La música no desprecia el acompañamiento de los dramas o de los poemas, pero jamás habría llegado a ser lo que es de haberse limitado a unir unas notas a unas palabras y una acción. Existe la sinfonía, la música pura. ¿Por qué razón el cine tendría que prescindir de su escuela sinfónica? Conviene añadir que en este caso sólo empleará la palabra sinfonía a modo de analogía. Los films narrativos y realistas pueden utilizar la sutilidad cinegráfica y proseguir su camino. Pero que el público no se confunda: el cine de este tipo es un género, pero no es el cine auténtico que debe buscar su emoción en el arte del movimiento de las líneas y de las formas."

"Esta búsqueda del cine puro será larga y penosa. Hemos ignorado el auténtico sentido del séptimo arte, lo hemos disfrazado, empequeñecido, y ahora el público, acostumbrado a las simpáticas y agradables formas actuales, se ha creado una idea y una tradición de él."

"Sólo la fuerza del dinero frena la evolución cinegráfica. Pero una cosa está en función de la otra, y la otra engloba el gusto del público y su costumbre a una manifestación artística que le gusta de este modo. Yo creo que la verdad cinegráfica será más fuerte que nosotros y, quiérase o no, se impondrá por la revelación del sentimiento visual. Música, cine técnico semejante, hasta el momento inspiración dispar. Dos artes que promueven la emoción mediante unos valores sugestivos."

"El cine, séptimo arte, no es la fotografía de la vida real o imaginaria como ha podido creerse hasta el momento. Considerado de este modo sólo sería el espejo de épocas sucesivas, siendo incapaz de engendrar las obras inmortales que todo arte debe crear. Está bien prolongar lo que ocurre. Pero la auténtica esencia del cine es otra y lleva consigo la eternidad, ya que procede de la auténtica esencia del universo: el Movimiento."

(Textos extraídos del libro "Textos y manifiestos del cine")

lunes, 8 de diciembre de 2008

El equipo (I)

Teo, que es algo así como el "factotum" (que a su vez es la manera elegante de decir "chico para todo") de la producción, además de manejar la cámara se ha pasado todo el rodaje haciendo un making-off a escondidas (que yo me negaba rotundamente) y tirando fotos a diestro y siniestro. Algunas están viendo ahora la luz, como esta:


En la que parte del equipo comparte mesa, mantel y menú del día.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Bertolt Bretch

Bertolt Brecht fue un autor nihilista que puso recursos del cabaret al servicio de una estética que quería evitar la emoción y promover la reflexión crítica mediante el "distanciamiento" o "extrañamiento escénico" como el camino más apropiado para incitar al público a pensar en su destino. Quizá precisamente por eso desconfiaba del cine. Y muy a su pesar influyó notablemente en cineastas contemporáneos a él y posteriores, como nosotros.

Leer más en:
http://www.kaosenlared.net/noticia.php?id_noticia=26233

viernes, 5 de diciembre de 2008

Perfeccionismo y mediocridad

Un post cultureta, que copio-pego de http://www.pinturayartistas.com

"El miedo a la mediocridad, a ser un artista mediocre, que no destaca, que hace lo mismo que otros… el miedo a que nadie se emocione con tus obras, se sienta identificado, comprenda tu mensaje. El miedo a ser solo uno más y no destacar en absoluto, es un miedo paralizante igual que los miedos tratados anteriormente (miedo al fracaso, al éxito, al rechazo…) y que destruye igualmente la Auto-disciplina, la práctica para desarrollar el Arte."

Leer más: http://www.pinturayartistas.com/perfeccionismo-y-mediocridad

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Horror vacui

Siempre se comenta el miedo que siente un escritor hacia el folio en blanco, pero a mi me ocurre exactamente lo contrario. Cuando estoy escribiendo no tengo cortapisa ninguna, no hay nada imposible si puede imaginarse. Lo que a mí me da miedo es mirar por el visor de la cámara y pensar que cada pequeño píxel de la imagen depende de mí, que todos tienen que llenarse de "datos" y de "sentido". Ante el folio en blanco eso queda muy lejos. Puedo pensar en un rostro ideal, en un vestuario concreto, en un escenario imposible... y al igual que pienso en esas situaciones ideales, también pienso en un director para llevarlo a cabo. Siempre he pensado que "Nada de nadie" era una película para los hermanos Dardenne.

En algún sitio he leído que el cine de los hermanos belgas es como un estampido. Seco, directo, cortante. Una cámara que persigue sin respiro a sus personajes, como un testigo incómodo, que a veces espía, a veces es cómplice. Pero con una diferencia: nunca esa mirada es moralizante. Los Dardenne no juzgan a sus personajes, ni nos tranquilizan con discursos políticamente correctos y finales a medida. Su cine nos deja un gusto reseco, agrio, con el mismo malestar interior, que aqueja a sus protagonistas.

"Queremos que el espactador comparta la experiencia del personaje y al mismo tiempo NO pueda identificarse con él." Jean-Pierre & Luc Dardenne.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Haciendo amigos


Hay una teoría que se llama "Los mil fans verdaderos", de Kevin Kelly. Que dice que para un artista lo único que hace falta es contar con 1.000 personas que se gasten el salario de un día al año para apoyar lo que haces. Ahora bien, una de las condiciones para tener "contentos" a los fans verdaderos es estar en contacto directo con ellos, ¿cómo? pues con los blogs, los canales RSS, el Myspace, el Facebook... que permiten difundir tu obra en pequeñas cantidades de forma rápida, barata y simple.

Voy a empezar a pasar lista a ver cuántos amigos (¿o se dice inversores?) tengo.

El cuento de la lechera

Llevaba en la cabeza
una lechera el cántaro al mercado
con aquella presteza,
aquel aire sencillo, aquel agrado,
que va diciendo a todo el que lo advierte
"¡Yo sí que estoy contenta con mi suerte!"

Porque no apetecía
más compañía que su pensamiento,
que alegre le ofrecía
inocentes ideas de contento,
marchaba sola la feliz lechera,
diciéndose entre sí de esta manera:

"Esta leche vendida,
en limpio me dará tanto dinero,
y con esta partida
un canasto de huevos comprar quiero,
para sacar cien pollos, que al estío
me rodearán cantando el pío, pío.

Del importe logrado
de tanto pollo mercaré un cochino;
con bellota, salvado,
berza, castaña engordará sin tino,
tanto, que puede ser que yo consiga
ver cómo se le arrastra la barriga.

Llevarélo al mercado,
sacaré de él sin duda buen dinero;
compraré de contado
una robusta vaca y un ternero,
que corra y salte toda la campaña,
desde el monte cercano a la cabaña."

Con este pensamiento
enajenada, brinca de manera
que a su salto violento
el cántaro cayó. ¡Pobre lechera!
Adiós leche, adiós huevos,
adiós dinero, adiós lechón,
adiós vaca y ternero.

¡Oh loca fantasía!
¡Qué palacios fabricas en el viento!
Modera tu alegría,
no sea que saltando de contento,
al contemplar dichosa tu mudanza,
quiebre su cantarillo la esperanza.

No seas ambiciosa
de mejor o más próspera fortuna,
que vivirás ansiosa
sin que pueda saciarte cosa alguna.
No anheles impaciente el bien futuro;
mira que ni el presente está seguro.